Socorro, ¡estoy de parto!


Cada mujer, cada parto, cada momento, cada hospital, cada matrona... Todo, es diferente, todo es un mundo.
Oiréis mil veces las frases típicas, pero de verdad, quedáos con esta: POR MAL QUE LO PASES, EN CUANTO LO TIENES ENTRE TUS BRAZOS, TODO SE OLVIDA. Y es verdad. Aunque el parto fuera horrible, lo recordarás como precioso. Lo que más deseas, que es verle la carita a tu angelito, está a punto de suceder, y te da igual todo, solo quieres que salga sano y abrazarle.

Os dejo algunas recomendaciones que a mí me fueron muy bien durante el preparto y el parto:
  • Cuando empecéis a sentir las contracciones, no os pongáis nerviosas y queráis correr al hospital. Si eres madre primeriza, el bebé tardará unas horitas en venir al mundo, y si vas antes de estar un poco dilatada, te van a mandar con tu canastilla para casa, y en ese momento no apetece nada hacer viajes. Yo estuve dilatando en casa unas tres horas aproximadamente (de 12 a 3 de la madrugada), y llegué al hospital de 3 cm. Pero la noche anterior había tenido una media hora de contracciones, así que probablemente empecé a dilatar desde ese momento. Puedes tomar un baño relajante, aprovechar para depilarte si alguna zona se te ha pasado por alto, quitarte la laca de uñas si las llevas pintadas, ver una peli con tu pareja... Debes acudir al hospital de inmediato en tres situaciones muy claras:
    • Las contracciones son regulares y dolorosas (pero muy dolorosas, no un poco dolorosas. Mucho, mucho. De no poder hablar). Tenéis que calcular 3 CONTRACCIONES CADA 10 MINUTOS DURANTE 2 HORAS SEGUIDAS. Puede que expulses el tapón mucoso, pero esto no es un indicio de parto, ya que puedes pasar incluso una semana sin el tapón.
    • Rotura de la bolsa de agua: no suele ocurrir en plan avalancha como en las películas (que igual sí, pero no es probable), si no poco a poco. Para no confundirla con flujo vaginal, puedes ponerte una compresa y comprobar si estás mojando mucho. En principio, no deberás salir pitando al hospital (suelen pasar 12 horas hasta que te inducen el parto si rompes aguas), a no ser que las aguas estén amarillas o verdosas. Si ocurre esto, acude inmediatamente, ya que puede haber una infección.
    • Si aparece sangrado: es probable que con la expulsión del tapón mucoso salgan unos hilillos de sangre, Si no es por este motivo, obviamente deberás acudir al hospital. Yo por ejemplo, no expulsé el tapón mucoso ni rompí aguas (me rompieron la bolsa en la sala de partos).
  • Dependiendo de cada hospital, cuando lleguéis os suben a planta a seguir dilatando, o directamente a la sala de partos. Os explico las etapas de parto para que vayáis reconociéndolas y os podáis sentir más seguras a medida que vayáis pasando por ellas:
    • Primera fase: DILATACIÓN: es la parte más costosa del parto, en parte por su larga duración. Desde el inicio de la dilatación hasta conseguir los diez centímetros necesarios para la salida del bebé pueden pasar horas (normalmente de 8 a 12 horas). Tened paciencia. Lo más importante, y os lo dirán mil veces, es la RESPIRACIÓN. Practicad muchísimo en casa, puesto que es vital que, gracias a vuestra respiración, al bebé le llegue el oxígeno suficiente para lograr colocarse correctamente en el canal del parto, que es la parte más difícil. Mi niña venía pequeñita y pasé a la siguiente fase dilatada de 8 cm. En esta fase es muy importante que no gastéis todas vuestras energías, puesto que la siguiente fase es agotadora. Intentad descansar lo máximo posible entre contracciones, incluso dormid un poco si usáis la epidural.
    • Segunda fase: EXPULSIVO: como su nombre indica, es el momento en el que el bebé se ha colocado en la pelvis y está preparado para salir. En esta fase, la mami siente unas ganas inmensas de empujar; son los PUJOS. Es importante que prestéis muchísima atención a la comadrona. Aunque os apetezca empujar, esperad a que ella os lo indique, porque justo te pillan en el pico máximo de la contracción. Esta fase suele durar de una o dos horas. Yo soy mami primeriza, y empujé unas cinco veces; es decir, que esta fase duró unos 15-20 minutos como mucho. Dicen que con la epidural el tiempo puede alargarse. Yo la llevaba, así que confiad en que puede ser muy rápido. 
    • Tercera fase: ALUMBRAMIENTO: esta fase nos importa a todas un pimiento. Ya tienes a tu bebé en brazos, haciendo "piel con piel" o incluso ya cogido al pecho. Es el momento en el que te relajas y disfrutas de tu bebé. La comadrona sacará la placenta, comprobará que está intacta y te dará algún punto si lo necesitas. No te enteras ni de lo que te están haciendo, porque ya no te duele nada. 

Nueve meses esperando el momento de verle la cara a tu peque, y ya lo tienes aquí. Te lo van a dejar un ratito en la sala de partos, para que os relajéis los tres juntos y lloréis a moco tendido en la intimidad. Disfrutad mucho de este momento, es maravilloso. Un momento único, os lo aseguro. Después vendrán las visitas a agobiaros y vosotras estaréis agotadas, así que... ¡disfrutad!

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